El concepto de coliving va más allá del coworking y consiste en compartir espacio de trabajo, zonas comunes, aficiones y hogar.

El modelo de vivienda y sociedad va evolucionando con el tiempo. Poco imaginábamos, años atrás, el éxito de los coworkings y toda las ventajas que comportaría a nivel profesional: compartir espacio de trabajo y oficinas con profesionales, permitiendo sinergias, creando colaboraciones y favoreciendo el networking. Así, el coliving es una evolución del coworking donde distintas personas comparten piso con unas zonas comunes, como pueden ser la cocina o la lavandería, las zonas de ocio e incluso una zona de trabajo tipo coworking

¿Qué es el coliving?

Como decimos, el coliving o viviendas compartidas, es un estilo de vida en el que los inquilinos disponen de su vivienda de alquiler personal (compartida o no), pero que a la vez pueden disfrutar de espacios comunes con otras personas y profesionales donde poder seguir intercambiando experiencias y aficiones. 

Ventajas del coliving

En España empezamos a ver poco a poco opciones de coliving, sobretodo en ciudades como Madrid y Barcelona, donde la escasez de suelo choca con el número de habitantes que residen en ellas, sobretodo gente joven con perfiles laborales tipo freelance o nómadas digitales que tan solo necesitan su ordenador para trabajar. Así, digamos que el coliving fusiona trabajo y vivienda en un solo espacio, compartiendo todas las ventajas que ofrece el vivir dentro de una comunidad, pero sin perder la intimidad de la vivienda. Al igual que con el coworking, el coliving comparte ciertos aspectos: 

  • compartir vivienda y espacio de trabajo. El modelo de coliving permite alquilar una habitación y compartir el resto de espacios.
  • flexibilidad de uso de los espacios comunes, tanto si hablamos de los espacios de trabajo como de los espacios dedicados al ocio (jardines, zonas comunes, salas multifuncionales, lavandería, gimnasio, zonas de trabajo, áreas de ocio…).
  • espacios privados cuando sea necesario. Además de la vivienda de uso privativo del o de los inquilinos, el coliving cuenta con salas privadas de reuniones y zonas de trabajo exclusivo.  
  • networking profesional y relaciones sociales. Compartir aficiones con personas cercanas afines a nuestros gustos y espacios de ocio, al mismo tiempo que generar sinergias para desarrollar de forma más eficaz los proyectos profesionales. 

¿Cómo gestionar el coliving?

Del mismo modo que viene sucediendo con el modelo de coworking, el coliving precisa de una gestión compleja, donde el perfil de inquilino suelen ser profesionales liberales que no buscan acomodarse durante mucho tiempo en un solo espacio. O sí. Dependiendo de lo que les ofrezca su gestor de vivienda y de los servicios de los que disponga.

Para poder llevar a cabo la gestión de estos espacios de coliving, los gestores de edificios disponen de un software de gestión de coliving. Proptex ofrece, entre sus múltiples funcionalidades, un marketplace para inquilinos donde llevar la gestión de los usuarios y poder ofrecer múltiples servicios tipo: cambio de sábanas, lavandería, limpieza del piso, acceso a internet, etc. Gracias a este software de gestión, el property manager además puede recopilar datos de sus inquilinos y conocer sus perfiles para ofrecer eventos y experiencias afines a sus gustos y aficiones. Así, conociendo los perfiles y necesidades de los arrendatarios, los gestores ofrecen una mejor experiencia de usuario. 

Se acabó el no tener controlado el perfil de usuario alquilado. A través del software para coliving de Proptex, el gestor de edificios es capaz de conocer a su inquilino, saber en qué sector y de qué modo trabaja, qué servicios personales y profesionales precisa y, por lo tanto, qué podemos ofrecerles exactamente.